RESPUESTAS SOBRE EL SEMINARIO
¿Cómo se puede preparar y a donde ir si quiere hacerse Sacerdote?
Los hombres que se están preguntando si Dios los esta llamando a ser sacerdotes y han llegado a un punto cuando necesitan hacer mas que hablar y rezar en este respecto, van entonces a un colegio especial llamado "el seminario". Un seminario es un lugar donde los hombres estudian y rezan para convertirse en sacerdotes. Para ir a un seminario, el joven debe ser patrocinado por una Diócesis o por una orden religiosa.
En el seminario el hombre tiene que participar en un programa de formación académica y espiritual exigente. Los seminarios se enfocan en cuatro clases de formación: la humana, la espiritual, la pastoral y la académica/ intelectual. Además de los trabajos del curso académico, los seminaristas participan en un horario colmado de actividades espirituales: Ej. La Misa diaria, la oración de la Liturgia de las Horas, la dirección espiritual y los retiros. A cada nivel del entrenamiento seminarista, los seminaristas se preparan para el futuro del ministerio pastoral en varios escenarios, tales como los colegios, los programas de educación religiosa, los hospitales y las parroquias. Toda esta formación tiene en cuenta a la persona humana. El crecimiento y desarrollo humano es cultivado en la vida comunitaria, en los talleres y en otros programas. Finalmente, la preparación de los sacerdotes futuros incluye también el aprendizaje práctico, conteniendo cursos relacionados a la predicación, la celebración de los Sacramentos y a la terapia pastoral.
¿Qué edad debes tener para poder entrar al seminario?
No hay una edad determinada para comenzar a prepararse para el sacerdocio. El solo requerimiento es que debes haber cumplido los 24 años de edad para ser ordenado como sacerdote. Algunos jóvenes entran al seminario después de la escuela superior, otros después de la universidad, y un número bastante creciente, después de haber estado trabajando por algunos años.
Si decido "darme una prueba de reflexión sobre el sacerdocio" y entro al seminario, ¿me estoy comprometiendo de por vida?
No, no lo estas haciendo. El punto de discernimiento sobre una vocación no es el que te conviertas en un sacerdote, sino que el punto de distinción es el ayudarte a darte cuenta y convertirte en la persona que Dios creo y que te ha llamado a ser. Si has estado pensando acerca de tu vocación sacerdotal, la mejor forma para descubrir si realmente tienes la vocación, es entrar al seminario. La mayoría de los hombres que entran al seminario hoy día, no están seguros si han sido llamados realmente a ser o a no ser sacerdotes, pero también es una posibilidad que lo hayan tenido en mente y así, al entrar al seminario, para que el sistema que esta organizado y los consejeros que están presentes en el seminario pueden ayudarle a identificar a lo que Dios los ha llamado a hacer con sus vidas. Durante estos años vividos en la formación, la voluntad de Dios hacia ti, se va mostrando más claramente mientras que rezas y dialogas con otros. Aun si descubres que no tienes el llamado al sacerdocio, el tiempo que dures acercándote a Dios y en convertirte en la persona que fuiste creada para ser, paga con una vida llena de beneficios.
Si entraras al seminario inmediatamente después de tu graduación de la escuela superior, te tomaría un mínimo de ocho años para convertirte en sacerdote (¡más o menos el mismo tiempo que te demorarías en ser medico!) así que tienes el tiempo necesario para llegar a una decisión. Aunque llegues al seminario con un grado universitario, muy posiblemente no habrás completado los requisitos necesarios para entrar al Seminario Mayor y por lo tanto tendrás que tomar uno a dos años de "pre-teología" para poder calificar y entrar al seminario Mayor, lo cual quiere decir que aunque ya hayas tenido mucha educación, todavía tendrás mucho tiempo para hacer una decisión valida de tu vocación.
Con las comunicaciones modernas y los avances tecnológicos, podemos conseguir información y lograr mucho más trabajo en un día que lo que era posible hace algunos años. Pero a pesar de todos estos avances, las formas de discernimiento y aprendizaje para comprender el llamado de Dios no han cambiado. Aun toma una buena cantidad de tiempo y paciencia para discernir la voluntad de Dios. Cuando un hombre entra al seminario, mientras el tiempo va pasando, él aprende más acerca de su corazón y del llamado de Dios por el, se va aclarando. En este proceso, si el desea dejar el seminario, esto no quiere decir que el proceso de discernimiento no funciono, mejor aun, es lo opuesto, - quiere decir que si funciono!
Como hay una falta de buenos sacerdotes hoy día, es bastante difícil ver que un hombre brillante y talentoso se va dejando la formación. Sin embargo, la bendición del proceso es que cuando un hombre llega el punto cuando el tiempo ha llegado para que el haga los votos permanentes, el lo puede hacer con la seguridad de que si el no hubiese sido llamado al sacerdocio, esta realidad ya hubiera surgido en ese punto.
¿Cómo puedo saber lo que Dios me ha llamado a ser?
Tú debes rezar cada día, pidiéndole a Dios a que te revele el plan que El tiene para ti. No te preguntes a ti mismo "¿Qué quiero hacer con mi vida?" o "En que quiero convertirme" ¡Estas son las preguntas erradas! En su lugar, debes estar pensando o preguntándote lo siguiente: "Jesús, ¿qué quieres que sea yo?" o "¿Cómo quieres que yo Te ame? ¡Y escucha sus respuestas! Escucha con tu corazón y no solo con tu cabeza.
RESPUESTAS SOBRE EL SACERDOCIO
¿Los sacerdotes toman los votos?
Los sacerdotes quienes pertenecen a una orden religiosa, (como los Benedictinos, los Dominicos y los Franciscanos) toman tres votos: pobreza, castidad, y obediencia. Los sacerdotes diocesanos no toman votos , pero durante la ceremonia de ordenación ellos hacen tres promesas: oración, celibato y obediencia. También es esperado que los sacerdotes diocesanos llevaran una vida de simplicidad consonante con la gente a la cual ellos sirven.
¿Cuáles son las expectativas de los hombres quienes son sacerdotes?
La Diócesis de Phoenix espera que sus sacerdotes sean hombres de oración, quienes tengan una relación íntima con Jesucristo, y quienes puedan ser líderes en la oración para otros, primordialmente a través de los Sacramentos de la Iglesia. Para ser predicadores de la palabra de Dios que la conozcan y la vivan en sus corazones y que tengan la capacidad de proclamarla en formas que ayuden a otros a conocerla y a vivirla en sus corazones. Ser hombres de fe quienes son capaces de guiar a otros en la comprensión y práctica de la fe Católica y Romana.
De cada sacerdote se espera que sepa, viva y que cuente la historia de nuestra fe. Que ayude a las comunidades parroquiales en el Noroeste de Iowa en su participación en la misión de la Iglesia, estableciendo relaciones saludables y efectivas con los hombres y las mujeres, y permitiendo a estos parroquianos ofrecer sus dones y talentos en el servicio del pueblo de Dios. Y finalmente ser administradores efectivos de los recursos fiscales y humanos de la parroquia.
¿Por cuanto tiempo serás un sacerdote?
Una vez un hombre se ordene de sacerdote, es sacerdote de por vida.
¿Cuánto tiempo se demora en volverse en sacerdote?
La respuesta a esta pregunta depende del nivel de educación que el hombre ha tenido cuando comience sus estudios para el sacerdocio. Hay dos niveles de seminarios utilizados por la Diócesis de Phoenix. La primera es a nivel universitario, también conocido como el "Seminario Menor" el cual tiene que completar en cuatro años. Aquí es donde los hombres completan la filosofía y otros requerimientos para llegar al segundo nivel y es donde han recibido por lo menos el grado de Bachillerato. El segundo nivel llamado el "Seminario Mayor" también toma cuatro años para completarlo. Aquí es donde los hombres estudian teología y otros cursos relacionados a las Sagradas Escrituras y a la fe Católica y habrá tenido que haber ganado por lo menos un grado de maestría así que, para un hombre joven que haya graduado de la escuela sin ninguna otra educación, le tomaría un mínimo de ocho años para salir de sacerdote.
Sin embargo algunos hombres entrando al seminario ya se han graduado de la universidad y tienen un grado de Bachillerato cuando comienzan. Estos hombres quizás solo tengan que tomar de 1 a 2 años del seminario universitario, llamado "Pre-Teología" antes de poder entrar al Seminario Mayor. El tiempo que se demoren en la pre-teología depende sobre cuanto tiempo se tomen en llenar los requisitos necesarios para entrar al Seminario Mayor.
Así que, cuando un sacerdote es ordenado, tiene que haber completado por lo menos un grado de Bachillerato y por lo menos un grado de Maestría. Algunos sacerdotes tienen más de un grado a cada nivel de educación. También, algunos seminaristas se toma un año fuera de los estudios seminaristas, llamado un "Año Pastoral", para trabajar en la parroquia. Por lo tanto, la cantidad de tiempo que le toma a un hombre en particular a convertirse en sacerdote, depende de muchos factores individuales.
¿Cuáles son las calificaciones personales que necesita un hombre para poder estudiar para el sacerdocio?
Para estudiar para el sacerdocio usted debe ser un hombre Católico Romano quien:
- esta genuinamente interesado en el servicio de Jesucristo y de la Iglesia
- participa activamente en la vida de la parroquia
- es soltero y libre de votos, relaciones o impedimentos que lo prevengan de entregarse completamente al sacerdocio
- tiene una relación de fe activa con Jesús la cual es fomentada a través de la oración personal y de los sacramentos
- siente el llamado del servicio a Dios y a Su Iglesia y experimenta un deseo de ser un sacerdote
- tiene un espíritu generoso que le permite estar al tanto de, y deseoso de servir, las necesidades de otros
- tiene ganas de vivir un estilo de vida de celibato saludable y de hacer un compromiso permanente a esa vida
- tiene un deseo de entrar al seminario
- tiene el apoyo y la recomendación de su pastor
- esta en buen estado de salud
- tiene buenas capacidades intelectuales e inteligencia
RESPUESTAS SOBRE LA ORDENACIÓN
¿Qué significado tiene el ungimiento de las manos?
El ungimiento con aceite se remota al Antiguo Testamento e indica que alguien o algo se esta alistando para una labor o responsabilidad sagrada. El ungimiento de las manos significa que las manos del sacerdote ordenado últimamente están siendo preparadas para las labores sagradas y los vasos sagrados que van a ser parte de su ministerio sacerdotal - ofreciendo el pan y el vino, ungiendo a los enfermos y bendiciendo a la gente. Mientras que él unge las manos del hombre que esta siendo ordenado, el Obispo dice: "El Padre ungió a Nuestro Señor Jesucristo a través del poder del Espíritu Santo. Que Jesús te preserve para santificar al pueblo Cristiano y para ofrecer sacrificio a Dios."
¿Cuál es el significado de que el nuevo sacerdote reciba la estola y la casulla?
Estas son vestiduras que son relevantes a su oficio y tienen significado simbólico. La estola simboliza la autoridad y responsabilidad para servir en la imitación de Cristo. Refleja la línea de las Escrituras: "Porque mi opresión es fácil y mi peso suave" (Mateo 11:30) Porque simboliza su autoridad dentro de la iglesia solamente un sacerdote o un diácono pueden usar la estola.
La casulla es la vestimenta principal del sacerdote al celebrar la Eucaristía y es su vestimenta más exterior. Al usarla, el sacerdote es recordado de que el ha sido llamado a amar a toda la gente como Cristo lo hizo en una forma sacramental y refleja la línea de las Escrituras: "Puesta la nueva naturaleza creada a la imagen de Dios en el verdadero derecho y santidad" (Efesios 4:24). Simbolizando su amor sagrado el sacerdote usa la casulla sobre su estola porque el énfasis del ministerio sacerdotal es el proyectar su amor por los fieles, no su autoridad sobre ellos.
¿Por qué el hombre que se esta convirtiendo en sacerdote debe mantenerse postrado en el piso durante la ordenación?
Dentro del rito de la ordenación el hombre que esta siendo ordenado debe mantenerse postrado durante la Letanía de los Santos y en la oración que le sigue. Esto simboliza su indignidad para el oficio que va a recibir y su dependencia de Dios y las oraciones de toda la comunidad Cristiana completa para el éxito en su nuevo ministerio.
¿Cuál es el significado de la colocación de las manos?
Por este ritual, el obispo que ordena y los otros sacerdotes invocan al Espíritu Santo para que bajen sobre el hombre que esta siendo ordenado, dándole un carácter sagrado y apartándolo para el ministerio en la Iglesia.
¿Quién puede ordenar a los sacerdotes?
Solo los obispos pueden ordenar a los sacerdotes porque como sucesor de los Apóstoles, él comparte en el ministerio de Jesús pasado a través por esos mismos Apóstoles.
¿Qué es la ordenación?
La ordenación es la ceremonia sacramental en la cual un hombre se convierte en un sacerdote, diácono u obispo y es permitido de ser ministro en el nombre de Cristo y Su Iglesia. Hay tres ordenaciones en el Sacramento del Orden: diaconado, sacerdocio y episcopado (obispo). La ceremonia de ordenación incluye varios rituales que son ricos en significado e historia, tales como la postración, la colocación de las manos, la entrega del cáliz y la patena y el signo de la paz.
PREGUNTAS SOBRE EL DISCERNIMIENTO
Yo no soy tan "santo". ¿Todavía puedo ser un sacerdote si no soy tan santo?
Santidad - ser como Jesús - es una labor de por vida para cada persona en cada vocación. Si tú no te ves como muy santo en este momento, se que Dios te cambiara poco a poco, día por día, y semana por semana. Cuando el tiempo sea correcto, tú también estarás listo a ser Su instrumento de gracia para otros. Pero por ahora, ve a la confesión y aprovecha el Sacramento de la Reconciliación por lo menos una vez por mes. Arrepiéntete de tus pecados, ve a Misa tantas veces como te sea posible, y reza todos los días. Te sorprenderás de como te puedes volver a modo de Cristo.
Edificando un ambiente dentro de nuestra Diócesis que promueva vocaciones requiere que todas las personas se den cuenta de la dignidad inmensa de su llamado a la santidad y una vida vivida en unión con Cristo, sin importar en que estado de la vida se este. Debemos tener valor y alentar a otros a que comprendan que el sumo deseo del corazón humano es conocer y amar a Nuestro Señor personalmente, a seguirlo fielmente y a servirlo generosamente en cualquier estado vocacional de la vida que Él nos invita a abrazar. ¡Dios no llama a los perfectos, el perfecciona a los llamados!
¿Cómo se a que elecciones de vida Dios me está llamando?
Tú debes orar todos los días, pidiéndole a Dios a revelar Su plan para ti. No te preguntes a ti mismo "¿qué quiero hacer con mi vida?" o "¿en que me quiero convertir?" Estas son las preguntas erradas! En lugar, deberías estar pensando y preguntando "Jesús, ¿qué quieres tu que sea yo?" o "¿cómo quieres que te ame?" Y escucha la respuesta! Escucha con tu corazón y no con tu cabeza.
¿Puedo ser feliz en mi vida si no sigo la vocación a la cual Jesús me esta invitando a abrazar?
Si alguien no sigue la vocación a la cual Cristo le ha dado, ellos pueden conseguir cierto grado de felicidad en esta vida y aun obtener la salvación. Sin embargo, ellos no lograran ser tan felices o bendecidos como lo hubieran podido ser si hubieran seguido su vocación propia. Por esto es tan importante que cada uno discierne su vocación particular a través de la oración y de la responsabilidad. Desde luego, hay pruebas y desafíos en cada vocación. Para convertirse en sacerdote, no lo previene de las experiencias de frustración, sufrimiento y tristeza en su vida. Pero hay una gran alegría en ofrecer la vida para Cristo. Tu vocación es un regalo de Cristo para ti. La forma como tu respondes es un regalo tuyo para El.
¿Puedo ser cualquier cosa que yo quiera?
Si! La libertad de cada persona esta en descubrir su vocación particular y en responder generosamente al Señor quien nos llama a cosas tan grandes en el estado o forma de vida a que El los llama a que vayamos. Dios siempre nos permite la libertad para escoger lo que queremos hacer.
¿Qué es una vocación?
Una vocación es quien eres tú. Para la mayoría de los hombres y las mujeres su vacación es ser personas casadas. Para algunos hombres es ser ordenados como sacerdotes o diáconos, y para algunas otras personas es ser personas dedicadas a una comunidad religiosa, y para otros su vocación es de mantenerse como personas solteras. Ultimadamente, la invitación de Dios o llamado a cada uno de nosotros es amarlo y servirle a Él y a Su Iglesia en el estado particular o forma de vida particular que El ha creado para nosotros.
RESPUESTAS SOBRE EL CELIBATO
¿Por qué afirman ustedes que el celibato es el camino a la plenitud Cristiana?
Padre García-Morato: Tanto el celibato como el matrimonio son el camino a la plenitud Cristiana, específicamente, a la santidad. San Juan, en su evangelio, revela que "Dios es Amor" y porque somos creados a la imagen y semejanza de Dios, todos somos llamados al amor. La revelación Cristiana revela dos caminos vocacionales para plenamente realizar esta identidad divina: matrimonio y celibato en cualquiera de sus formas. Ambas son parte del plan de Dios. Ambas se necesitan de sí mismas para entenderse mejor. Ambas están incluidas del darse de si mismo. Y para darse de sí mismo, uno debe poseerse a si mismo primero. Como una persona creada a la imagen y semejanza de Dios, no somos "medias personas". Cada persona es completa en si misma. Solo una persona completa puede llevar su ser completo al frente y darse el mismo - a Dios o a otra persona - con la suficiente madurez de hacer esa decisión libremente.
Esta es la razón por la cual la castidad y el celibato son parte del sendero a la plenitud humana y cristiana. Porque en cuanto a amar a Dios, en respuesta a un llamado que es implicada en ese don, cada dimensión de nuestra humanidad debe venir al frente, especialmente aquellos que dependen de la condición masculina o femenina, excluyendo simplemente el ejercicio de la sexualidad fuera de las relaciones maritales monógamas. Ese era el estilo de vida de Jesucristo, el hombre perfecto, y de la Virgen María - un estilo de vida que tiene un rol irremplazable en la historia de la redención.
¿Usted piensa que el celibato sacerdotal es un tópico que puede ser revisado teológicamente? ¿Puede la ley del celibato ser abolida en la Iglesia Católica?
Padre García-Morato: Claro que, el celibato es una disciplina, no un dogma de nuestra fe. Es una forma de vida que creció dentro de la Iglesia desde el segundo siglo. En su contexto histórico, la unión entre celibato y sacerdocio no es esencial. Lo que es esencial es la congruencia entre el misterio de Cristo y el misterio del sacerdocio sacramental. Así que si, hay una posibilidad hipotética de abolir el celibato, así como la hay para cualquier otra ley eclesiástica que no responde directamente a un mandato expreso de la ley divina y a la fe que ha sido entregado desde los Apóstoles. Sin embargo, la convicción de la Iglesia en respecto a la correspondencia del sacerdocio con un ministerio de sacerdotes célibes, no es ni pragmatismo ni es situacional, sino profundamente basado. La Iglesia Católica continúa confiando en la continuación de Dios de distribuir la gracia que es el regalo de celibato entre muchos hombres jóvenes y en su mandar a esos mismos jóvenes agraciados a convertirse en los ministros sagrados necesarios para la vida de la Iglesia.
¿Como doctor, usted piensa que el celibato es una "represión" no-natural que pueda resultar en problemas psicológicas?
Padre García-Morato: El celibato no empobrece la personalidad. Al contrario, siendo uno de los caminos para una realización plena de la vocación de la persona hacia el amor, lo enriquece. Yo lo he visto muchas veces, gracias a Dios. Sin embargo, yo estoy consiente que hay individuos quienes especulan si no seria emocional y mentalmente mas saludable tener una esposa y familia en lugar de vivir en celibato.
Como lo anote anteriormente, cada persona es completa en si misma y es plena en relación con otros. Más aun, no es posible para una persona casada en relacionarse con todas las personas, o hacer uso de las innumerables oportunidades de relacionarse con cada una. Las promesas hechas y las responsabilidades tomadas por una persona casada limitan necesariamente las opciones de relacionarse con otros. Si una persona es célibe o casada, cada persona elige libremente aquellas relaciones que considera mas apropiadas para su plenitud emocional tanto como los limites que ellos observaran para el bien de esas relaciones.
El problema, en mi mente, no reside en vivir célibe. En la vida, lo que es terrible, para la armonía interna y la salud mental del hombre o la mujer, no esta en ser célibe o casado. La cruz de la pregunta reside en haber hecho una decisión libre y en permanecer fiel a dicha decisión, así como sus manifestaciones afectan toda la existencia propia. En cualquier estado vocacional, usted encuentra problemas si continúa a envidiar a aquellos que no lo han escogido, llenándose cada uno con mayores ansiedades continuas. Esto era lo que Jesús hablaba acerca cuando hablo de la indignidad del que pone sus manos en el cultivo para mirar hacia atrás. Es un signo de inmadurez, el cual destruye y hace un desastre con cualquier compromiso existente y aun termina haciéndose incapaz de hacer compromisos futuros.
Debemos aprender a hacer decisiones y a entender que, con cada decisión, nosotros descartamos muchas opciones, y asumimos con la visión de uno que comienza en una nueva senda llena de sorpresas. Esto es por lo que enfrentados con todas las preguntas fundamentales de la vida, las decisiones solo deben ser hechas si estamos consientes y preparados de tenerlas como decisiones que, de hecho, ilustran tras ellos toda la personalidad.
Si una decisión ha sido hecha, y el resto de la personalidad va en otro camino, inevitablemente una situación de alto riesgo es creado para una salud mental y armonía personal, ambos en el celibato y también en el matrimonio.
RESPUESTAS PARA LOS PADRES DE FAMILIA
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¿Hice algo mal?
Algunos padres han expresado remordimiento de que si hubiesen sido mejores padres, u ofrecido un modelo de matrimonio mas funcional o mas amoroso a su hijo, seguramente el hubiera escogido una vocación de matrimonio sobre una vocación de un corazón-unitario para servir al pueblo de Dios y a la Iglesia de Dios. En otras palabras, una actitud de, "Es mi culpa de que mi hijo esta discerniendo sobre una vocación al sacerdocio". Esta es una verdad que es bastante rara, pero este sentido de culpabilidad-causal se debe dejar de lado.
Aunque un modelo funcional de una vida de matrimonio amoroso mientras que el niño esta creciendo en muy beneficiosa, no hay hogar ni matrimonio que nunca hayan tenido sus problemas y sus disputas; aun si el matrimonio no es o no haya sido uno de ejemplo que usted hubiera preferido para su hijo, un ejemplo de un matrimonio saludable existe durante las vidas de los niños y los jóvenes adultos entre los vecinos, en la familia extendida, en los parroquianos, en los entrenadores y los profesores, para nombrar solamente algunos. Una vocación llega a un joven en la forma de un llamado personal de Dios y nunca debe ser vista como el resultado de una reacción contra unos problemas que hayan visto en sus experiencias, que todas las otras opciones para relaciones han fallado o que es su única opción es por la limitación de las alternativas.
¿Cómo puedo apoyar a mi hijo?
Algunos padres no están seguros de si pueden apoyar adecuadamente a sus hijos durante su entrenamiento en el seminario.
Esta es otra de las ansiedades comunes. En muchos otros momentos de la vida de su hijo, usted se ha sentido listo para ofrecer consejos enérgicos basados en sus experiencias pasadas. Sin embargo, porque la vocación al sacerdocio es una llamada tan única, usted se puede sentir no calificado para dar consejos que ayuden. ¡Su hijo lo entiende y no espera que usted sea un erudito y siempre presente para dar consejos! Una pregunta que podría ayudar a su hijo puede ser "¿qué es lo mas importante en lo que yo te pueda ayudar y darte apoyo?" Esta pregunta tan simple puede significar mucho para su hijo. Aun más, es una señal de su amor incondicional como padre.
Otra pregunta que puede ayudar es, "¿Es tu discernimiento de una vocación algo que tu quisieras que yo tuviera confidencial en el momento?" Esto le asegurara a su hijo que usted respeta el "ritmo" de su discernimiento y que guardara su revelación publica hasta que el esté listo.
Acerca de las finanzas, la mayoría de los gastos asociados con la educación de su hijo mientras que este inscrito en el seminario, estas serán pagadas por la Diócesis de Phoenix. Si el seminarista no esta cubierto por el seguro de salud de sus padres, la diócesis le proveerá un plan de seguro de salud. Si tiene alguna otra pregunta acerca de lo anterior, por favor contactar al Padre Paul Sullivan, Director Vocacional de la Diócesis de Phoenix en frsullivan@diocesephoenix.org y Padre Matt Lowry, Associate Director Vocacional de la Diócesis de Phoenix en frlowry@diocesephoenix.org.
¿Volveré a ver a mi hijo de nuevo?
Algunos padres se sienten como si estuvieran perdiendo a sus hijos permanentemente, o que no van a poder volver a ver o visitar a sus hijos durante sus años en el seminario.
Si el discernimiento de su hijo lo llevan a entrar al seminario, su ida puede considerarse semejante a un hijo que deja el hogar para ir a la universidad o a entrar al servicio militar. Va a haber un periodo de transición inevitable para todas las partes. Si un hijo entra al seminario para estudiar para el sacerdocio, muy probablemente hará visitas a su hogar en el día de Acción de Gracias, Navidad, y durante las vacaciones de verano de cada año. A través de la formación del seminario, a el se le animara a que mantenga y desarrolle las relaciones familiares a través de visitas ocasionales y por comunicación frecuente.
¿Y acerca de los nietos, que?
Algunos padres se entristecen por el hecho de que les será imposible de gozar de la presencia de los nietos o de una nuera si el hijo no contrae matrimonio.
Aunque la presencia de los nietos daría mucha alegría, cada padre que ante todo y más que todo, quieran que su hijo o hija tengan una vida llena de felicidad y satisfacción. Si Dios está llamando a su hijo para servir a la Iglesia como sacerdote, la satisfacción, alegría y santidad de la vida solo será completamente realizada si él responde fielmente al llamado de Dios. Además, la Iglesia les reconoce a los padres con respeto y apreciación por su sacrifico. Confiamos que Dios los bendecirá abundantemente en otras formas por el apoyo a sus hijos durante su proceso del discernimiento.
¿Mi hijo se sentirá muy solitario?
Algunos padres expresan ansiedad sobre si el potencial de reclusión que sus hijos puedan sentir como el de un hombre soltero.
Hay una gran diferencia entre estar solo y estar consigo mismo. Una persona pueda estar en un salón lleno de gente y aun sentirse solo. En la vida de un sacerdote, los momentos de solitud o de estar consigo mismos son requeridos para la oración, reflección, preparación de la homilía, y el descanso. Muchos sacerdotes experimentan este "estar consigo mismos" sin la sensación de estar solos. Además, en el centro de su ministerio, un sacerdote interactúa con cientos de individuos a la semana, y goza de muchas amistades de vida que se dan. Sin embargo, ninguna vocación es inmune a la soledad. Por lo tanto, el contacto regular con miembros de la familia, especialmente con los padres siempre es causa de gran alegría y bendiciones para un sacerdote. Además, un sacerdote siempre debe estar alerta a mantener una relación sana no solo con su familia sino también con amigos, sacerdotes hermanos, hermanas religiosas, y parroquianos.
¿Qué pasa si mi hijo deja el seminario antes de ser ordenado?
Algunos padres expresan ansiedad acerca de lo que pueda pasar si su hijo deja el seminario antes de completar el curso de estudios y el programa de formación.
Es posible que su hijo pueda durar tan poco como cinco días o tanto como cinco años en el seminario y discerner que la vida de un corazón aislado con servicio a la Iglesia no es la vocación a la cual lo está llamando Dios.
No hay nada malo o vergonzoso en abandonar al seminario y el programa de la diócesis para el sacerdocio por esta razón. El tiempo que cualquier joven dure en formación no debe ser considerado como un desperdicio. Su hijo habrá crecido en santidad, crecimiento personal, y en madurez personal a través del proceso completo de discernimiento y por su tiempo dentro del programa de formación; el, su futuro, y tanto como la Iglesia están seguros de haberse enriquecido con la experiencia.
¿Si mi hijo tiene fallas, esto quiere decir que no debe estar en el seminario?
Ocasionalmente los padres se preocupan de que su hijo no sea apropiado para servir a la Iglesia a causa de ciertos temperamentos o fallas. Estas mismas preocupaciones son expresadas comúnmente por los mismos individuos que están en discernimiento.
El sacerdocio y la vida religiosa requieren un gran calibre de destreza, habilidades y madurez psico-sexual. Sin embargo, no está reservado "al perfecto". Si cada joven que experimenta los primeros movimientos de corazón para servir a la Iglesia, y se esperara hasta que se sintiera completamente digno de comenzar el discernimiento, ¡no tendríamos absolutamente ningún sacerdote! Una vocación genuina no esta medida por nuestros sentimientos de valor, sino más bien por el deseo propio de responder al llamado de Dios de servir a la Iglesia como discípulo de Cristo.
Los rigores académicos de los programas de formación espiritual ofrecidos en el seminario son designados para desarrollar las destrezas y habilidades naturales del joven y para remediar cualquier debilidad o deficiencia. Esta formación toma tiempo y es la razón por la cual toma tantos años para convertirse en sacerdote. Antes de que el proceso de discernimiento llegue a esta fase, sin embargo la acción más comprensiva que un padre pueda tomar es darle aliento a su hijo a que escuche y que sea fiel al llamado de Dios.
¿Dónde se originaron los intereses de mi hijo para entrar al sacerdocio?
Algunos padres se sorprenden con la noticia de que su hijo quiere el discernimiento para servir a la Iglesia, especialmente si ellos no se consideran como una familia muy religiosa. Algunos padres se sienten confundidos acerca del origen del llamado a la vocación de sus hijos.
Mientras que la fe, adoración y planes vocacionales de un niño muchas veces son influenciados por las prácticas y expectativas familiares, la vocación de servir a la Iglesia es la llamada de Dios, el autor de toda la vida. Esta llamada siempre es única e intensivamente personal. Aunque su hijo deseó el discernir su llamado con gran atención y fidelidad, usted no está obligado a alterar sus prácticas religiosas actuales a menos que lo quiera hacer. Aun mas, su hijo verdaderamente se beneficiaria grandemente de su apoyo y oraciones durante su discernimiento.
¿Debo preocuparme si no me lo dijo a mi primero?
No se sienta ofendido ni herido si su hijo no confió en usted primero, o temprano en sus discernimientos. Los jóvenes quienes están en discernimiento muchas veces se guardan sus pensamientos y su proceso de discernimiento confidencial de las personas que les son más importantes hasta que se sientan listos para expresar la experiencia en palabras y que puedan hablarlas frente a frente.
Este seguro que su hijo necesita y desea tanto su apoyo y su ánimo. De hecho, su apoyo como padre es más valioso que cualquier otra figura en la vida de su hijo.