DISCERNIMIENTO
Para descubrir el plan de Dios se realiza un proceso de discernimiento. A continuación detallamos algunos pasos para descubrir este plan:
- Quédate en silencio para que puedas escuchar la voz de Dios que te llama. Emplea tiempo para rezar y meditar en silencio sobre tu vocación, especialmente delante del Santísimo Sacramento.
- Busca un director espiritual - alguien con quien puedas abrirte - que te pueda ayudar a desarrollar tu relación con Dios y a conocerte mejor a ti mismo.
- Entra en contacto con un director espiritual de vocaciones. Hablar con un director de vocaciones no quiere decir que tengas que llegar a ser un sacerdote; pero te permitirá conocer más de cerca la vida sacerdotal. Para la Diócesis de Phoenix, el Director de Vocaciones es el P. Paul Sullivan.
- Lee acerca de la vida religiosa y sacerdotal.
- Espera en el Señor. Discernir tu vocación es un proceso. El tiempo de Dios siempre es perfecto; pero ¡a menudo nos parece demasiado largo!

The Conversion of Saint Paul on the Way to Damascus by Caravaggio (1600)

The Inspiration of Saint Matthew by Caravaggio (1602)

The Calling of the Apostes Peter and Andrew by Duccio di Boninsegna

The Incredulity of Saint Thomas by Caravaggio (1602)

The Sistine Madonna by Raphael (1514)

Vision of St. Thomas Aquinas by Stefano Di Giovanni Sassetta (1423)

Saint Benedict by Pietro Perugino (1498)
- The Great John Paul II on his Vocation
- Learn to Discern
- Discerning Your Vocation
- The Catholic Priest Today
- Fishers of Men
- Pastores Dabo Vobis, (I Will Give You Shepherds) by Pope John Paul II
- A Priest Forever by Fr. Benedict Groeschel, C.F.R.
- Could You Ever be a Catholic Priest? by Christopher J Duquin and Lorene Hanley Duquin
Los jóvenes, si saben rezar, pueden tener confianza de saber qué hacer ante la llamada de Dios.
— Pope Benedict XVI
Y por parte de cuantos están llamados, se requiere escucha atenta y prudente discernimiento, adhesión generosa y dócil al designio divino, profundización seria en lo que es propio de la vocación sacerdotal y religiosa para corresponder a ella de manera responsable y convencida.
— Pope Benedict XVI




